martes, 27 de diciembre de 2016

Calles que son la re....leche

Llega la Navidad y las críticas dejarán paso por unos días a las curiosidades. Hoy con una recopilación de calles cuyos nombres son, cuando menos, peculiares.

Empezamos con la calle del Cristo de la Repolla, ubicada en el municipio de Cifuentes (Guadalajara)

 

Para las mentes calenturientas, tal vez merezca la pena aclarar que el nombre deriva de una leyenda según la cual, un mendigo llamó a la puerta de una humilde casa cuya dueña, a pesar de las penurias que padecía, dio al mendigo una polla (gallina joven que aún no pone huevos, que ya os veo venir...). Al día siguiente, en compensación, la señora se encontró en la puerta dos pollas y la talla de un crucifijo: el Cristo de la Repolla.

Otra que manda... narices. Está en Urueña (Valladolid). Menos mal que el propio cartel explica el origen del nombrecito.



Seguimos en la provincia de Valladolid, en el municipio de Arroyo de la Encomienda, donde se encuentra la calle Me falta un tornillo,  Como dato curioso, en el número 5 de esta calle se encuentra Ikea - Valladolid. ¿Casualidad? Parece ser que Ikea convocó un concurso de ideas para poner nombre a la calle...

 

A la siguiente seguro que se apunta más de uno. Es la calle Abrazamozas, en Zamora.



Una pequeña "paradoja" en Palos de La Frontera.


Foto: Marisa Falcón

Y para terminar la más curiosa de todas: en el distrito de Villaverde, en Madrid, se encuentra la calle Salsipuedes.



¿Que no te parece la más curiosa? Pues debes saber que hay otra igual en Jaén



Otra en Pamplona



Otra en Mojácar (Almería)



Y otra en Bonares (Huelva)





martes, 20 de diciembre de 2016

Peatones hasta los cojones

Comienza esta entrada con una título contundente en recuerdo a una extinta asociación de los años 90 que realmente se llamaba así. Supongo que ya imagináis de que va el tema: la poca consideración que, en muchas ocasiones, se da al peatón en la vía pública, pareciendo que es el último mono a la hora de repartir la sección viaria y olvidando que, en mayor o menor medida, todos somos peatones.

Empezamos con un ejemplo que se repite con más frecuencia de la deseada: la colocación de contenedores en la acera sin importar el espacio que se deja al peatón. El primer ejemplo está tomado en Valencia, el segundo en Mérida. Sobra cualquier comentario.





Otro caso frecuente es la colocación de farolas y señales sobre aceras ya de por sí estrechas, aderezada, a veces, con papeleras, convirtiendo el itinerario en una especie de gincana. El ejemplo está tomado en la calle Seseña, en el madrileño barrio de Aluche.



Luego están los que se piensas que parte de la calle es suya, cual Ministro de Gobernación, y no dudan en delimitar su pequeña parcela de acera. La foto está tomada en el municipio pontevedrés de Ribadumia.


Foto: Milagros Abal

Y para terminar un auténtico "¡vamos, no me jodas!" localizado en Melilla. Perdón por la expresión pero es que parece de traca. Normalmente, los bolardos se colocan para proteger el espacio peatonal evitando que los coches invadan la acera, pero en este caso lo que consiguen es cercenar claramente la sección peatonal. ¿Era tan difícil colocar los bolardos pegados al bordillo?


Foto: blog elalminardemelilla



martes, 13 de diciembre de 2016

Los "patinazos" de Calatrava

La obra de Santiago Calatrava ha sido criticada en muchas ocasiones al margen de su valor artístico que, en mi opinión, es elevado. Pero, como digo, la mayoría de las críticas no derivan del valor estético de sus proyectos (que también las hay), sino de sus aspectos funcionales y económicos. Hoy nos centraremos en dos "patinazos" funcionales casi idénticos.

Empezamos con el Puente Zubizuri (en vasco puente blanco), pasarela peatonal sobre la Ría de Bilbao. Calatrava lo diseñó con un pavimento de losas de cristal. Para empezar, estas losas de cristal se rompen con facilidad y en 10 años el ayuntamiento tuvo que reponer 600 de ellas con un coste de unos 300.000 €.


Puente Zubiri.

Pero lo más sangrante es que la superficie que forman las losas de cristal, con la lluvia, se vuelve excesivamente deslizante, y eso en una ciudad como Bilbao, con una precipitación media anual de unos 1.200 l/m2 y 177 días de lluvia al año, es cosa seria. Los resbalones en días de lluvia eran mucho más frecuente de lo deseable.

Finalmente, el Ayuntamiento optó por colocar una moqueta antideslizante para evitar tanto accidente. Tengo entendido que Calatrava se molestó porque la moqueta alteraba la estética de su obra, pero no puedo confirmarlo.


Puente Zubiri con moqueta

El segundo caso es casi calcado, el Puente Vistabella, pasarela peatonal sobre el Río Segura en Murcia. como podéis ver, el diseño es parecido, y de nuevo se repiten las losas de cristal.


Puente Vistabella. Foto Onofre García

Es verdad que en Murcia llueve bastante menos (275 l/m2/año y 65 días al año), pero en este puente se repiten fenómenos de rocío y escarcha que lo vuelven igualmente peligroso. y los resbalones de los peatones eran, otra vez, frecuentes. Resultado:  el Ayuntamiento optó por colocar una moqueta antideslizante para evitar estos accidentes. Os suena ¿verdad? El coste del arreglo fue de 60.000 €.


Puente Vistabella con moqueta

Calatrava ha diseñado un puente más de características similares, el James Joyce Bridge en Dublín, inaugurado 6 años después de los dos anteriores, antes de que se pusiesen las respectivas moquetas. Ojo que la precipitación media anual en Dublín, en contra de lo que cabría pensar, no supera los 800 l/m2.


Puente James Joyce

La diferencia es que éste puente, además de la superficie acristalada, ofrece un espacio estancial con pavimento de losas de piedra artifcial que, seguramente, servirá de alternativa más segura los días de lluvia.









miércoles, 7 de diciembre de 2016

El banco malo y las malas prácticas "bancarias" (parte 2)

Que no... Que hoy tampoco vamos a hablar de la SAREB, sino de casos flagrantes de mala colocación de bancos, cuestión que tuvo mucho éxito en el blog hace un par de meses meses.

Empezamos con un caso que me deja particularmente intrigado: ¿se trata de un banco para presos con las piernas amputadas? Al menos lo han colocado mirando hacia la calle.



Seguimos con un par de ejemplos de la población toledana de Recas. Parece que los responsables municipales velan, a toda costa, por dotar a los requeños de bancos para su descanso. Eso sí, si la acera es estrecha, que se aguante el peatón, que lo importante es el descanso.


Foto: Pablo Pérez

Claro, que con tanta estrechez, si aparca un vehículo enfrente... Pues nada, a disfrutar de las vistas a través de las ventanillas del coche.


Foto: Pablo Pérez

Los bancos en el borde de la playa, junto al paseo/acera, suelen ser muy útiles para limpiarse la arena de los pies sin tener que hacer equilibrios a la pata coja. ¿O tal vez no?



Y para terminar, un caso de qué fue primero, la gallina o el huevo. Por la pinta apostaría que el banco estaba antes, pero no me negaréis que tiene bemoles la cosa...





martes, 29 de noviembre de 2016

Carril-bici: concurso de obstáculos

Ya he criticado repetidamente los carriles-bici pensados sólo para captar votos y, en consecuencia, diseñados muchas veces sin el más mínimo criterio para su uso.

Hoy vamos a ver una recopilación de obstáculos ubicados en carriles-bici que parecen indicar que sus promotores, más que fomentar la movilidad ciclista, pretenden solamente aumentar la cifra de kilómetros de itinerarios ciclistas realizados bajo su mandato.

Empezamos con un carril-bici "bien iluminado".



El siguiente es similar, pero más ecológico. Un carril-bici al que no le faltará sombra.


Foto del blog zamoraenverde

¿Los bolardos no eran para evitar que los coches invadan la acera? Parece que los bolardos también sirven para dificultar la movilidad ciclista.



Vamos con algo más curioso. Además de infraestructura (carriles bici),  la promoción de la movilidad ciclista necesita elementos de apoyo, como señalización específica, aparcabicis, iluminación adecuada, etc. El siguiente ejemplo es de Alcorcón (Madrid), donde el Ayuntamiento no olvida los aparcabicis, pero ¿colocarlos en medio del carril-bici? ¡Por Tutatis!


Foto: Alejandro Muñoz Cotter

Y terminamos con el anti-ejemplo de coordinación entre la movilidad ciclista y el transporte público. Está bien acercar la parada al carril bici ¿pero tanto?





miércoles, 23 de noviembre de 2016

Las glorietas gigantes no funcionan bien

Hay una cosa que parece que muchos ingenieros y urbanistas parecen no comprender: las glorietas gigantes no funcionan bien. Es un tema elemental de diámetro y velocidad:  a mayor diámetro de la glorieta, mayor velocidad de los coches que circulan por el anillo, lo que se traduce en mayor dificultad de encontrar hueco para los conductores que quieren acceder a la misma.

Desgraciadamente, cuando se superan los 80 m de diámetro, la prohibición de circular a más de 40 km/h en el anillo se convierte en una anécdota. Y eso, en condiciones de tráfico elevadas, conduce al atasco, aunque se esté lejos de alcanzar la capacidad de la glorieta.

Otro tema es la cantidad de espacio que consumen, generalmente poco accesible o inaccesible.

Ejemplo de libro: las glorietas de las salidas 16 y 17 de la A-1 hacia Alcobendas.


Son glorietas de 140 y 160 metros de diámetro interior respectivamente (la plaza de Las Ventas mide por fuera 120 m). En ellas, los coches circulan a 60 km/h, y claro, en hora punta, las posibilidades de acceder desde los ramales de entrada se ven muy reducidas. Las colas llegan cada mañana y cada tarde hasta el tronco de la A-1, trasladando el atasco a la autovía.

He comentado el hecho con responsables del Ministerio de Fomento y les he aconsejado, en aras de mejorar la fluidez del tráfico, implantar elementos reductores de velocidad (bandas sonoras, badenes...) en el anillo antes de las entradas. Parece ser que su normativa no lo permite (sólo pueden ponerlos en travesías). Mientras tanto, los atascos se repiten cada mañana.

Y sí, aunque suene raro, he dicho implantar reductores de velocidad para mejorar la fluidez del tráfico.

Pero si pensáis que estas glorietas son grandes, no os perdáis las siguientes.

San Chinarro (Madrid): 175 metros de diámetro interior.



Sabadell (Barcelona): 220  metros de diámetro interior.


Polígono Industrial de Escúzar (Granada): 240 metros de diámetro interior. En lo que parece ser un polígono industrial más abortado por la crisis.


Santa Marta de Tormes (Salamanca): 270 metros de diámetro interior.


Curiosamente, en esta glorieta situada en el final de la A-50, Ávila-Salamanca, dependiente del Ministerio de Fomento, sí se han colocado elementos reductores de velocidad (ver siguiente imagen), aunque me dicen que no para evitar atascos, que no debe haberlos en esta glorieta, sino para mejorar la seguridad ya que la velocidad excesiva de los vehículos que circulan por el anillo provocaba accidentes muy serios.



Y para terminar, lo que algunos consideran la madre de todas las glorietas, situada en Putrajaya (Malasia). Con forma elíptica, de semiejes de 800 y 1.200 metros, realmente no es un glorieta, aunque las entradas están reguladas por ceda el paso, pero no podía pasar la oportunidad de incluirla en esta entrada. 







miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿Accesibilidad? Primero la cabeza

Hoy vamos a hacer un repaso a soluciones que, en principio, se han realizado para facilitar la accesibilidad universal pero a las que les ha faltado un hervor. Y es que, como para casi todo en esta vida, no viene mal pensar un poco antes de actuar. Empezamos con una rampa, elemento que facilita salvar desniveles a los viandantes con dificultades para utilizar las escaleras. No sólo usuarios de sillas de ruedas, también para quien empuja un carrito de bebés, un carro de la compra o simplemente a todo aquel que le resulte más cómodo que subir o bajar peldaños. La imagen habla por sí sola pero cabe preguntarse ¿qué narices pensó el responsable de este desaguisado cuando lo vio terminado?



Seguimos con las rampas. Dejando a un lado que la pendiente del siguiente ejemplo no cumple con ningún criterio de accesibilidad universal (hay que estar muy cachas para subir eso en silla de ruedas), y admitiendo que puede estar pensada para carritos de bebés (de papás y mamás fuertotes), carretillas de carga/descarga y similares ¿quién fue el lumbreras que puso la barandilla?



Ahora un ejemplo de buenas intenciones pero de ejecución chapucera. Ponemos una plaza para PMR. Hasta aquí todo plausible...



Pero mirad que acceso se ha dejado para llegar al aparcamiento. Sí, mejor esto que nada, pero ya está bien de pensar en la accesibilidad como actuaciones parches y no como un concepto integral ¿no?



Y para terminar un ejemplo atípico de una entidad, Metro de Madrid, que viene trabajando mucho y bien en favor de la accesibilidad universal de sus instalaciones y de su material móvil. La siguiente fotografía, tomada en la estación de Conde de Casal, muestra lo que parece ser un dispositivo para la apertura automática de puertas al detectar una silla de ruedas, algo muy de agradecer, sobre todo por lo que pesan estas puertas. ¡Un 10 para Metro de Madrid!


Foto: Jean Paul Gahete

Pero si alejamos un poco el foco ¿alguien ha pensado como va a bajar hasta ahí alguien en silla de ruedas?


Foto: Jean Paul Gahete



jueves, 10 de noviembre de 2016

Pasos contra peatones

Volvemos a un tema de mucho éxito en el blog los pasos, que más que "de peatones", son "contra peatones" porque antes que facilitar el cruce de los viandantes parece que quieren proponernos una carrera de obstáculos. Empezamos con un paso de peatones semaforizado, que a priori ofrece más seguridad, en el acceso a Montaña, barrio rural de Zaragoza. Pero se olvidaron de que los los pasos de peatones son, precisamente, para que pase la gente andando.



Foto: Carlos López Solano

Foto: Carlos López Solano

La siguiente es una prueba palpable de como, algunos técnicos municipales, anteponen conservar las plazas de aparcamiento a plantear pasos de peatones lógicos, seguros y accesibles. Se encuentra en Zamora. Sobran las palabras. Y el árbol, y la farola, y el banco... Eso sí, que no se nos ocurra desplazar unos metros el paso de peatones, porque nos obliga a cargarnos una plaza de aparcamiento, que si no son sagradas, poco les debe faltar.


Foto: blog zamoraenverde

Vamos con otra en la que no se han puesto de acuerdo el técnico que diseñó el rebaje de la acera y el que ubicó el paso de peatones. Cabe preguntarse qué fue primero, la gallina o el huevo, pero ¿tan difícil es coordinar estas cosas?



Y dejamos para el final uno de los caso más sorprendentes,  ubicado en México DF, en la Av. Presidente Masaryk: un paso de cebra para cruzar desde la acera hacia... ¿la calzada? Eso sí, el paso está elevado para embocarnos más fácilmente hacia los vehículos que vengan de frente.


Foto: Alberto Vascones.




miércoles, 2 de noviembre de 2016

Bolardos curiosos

Esta semana vamos a dejar de lado las críticas y volvemos a hacer un repaso sobre soluciones curiosas en el diseño urbano, en este caso sobre los bolardos. Sí, me refiero a esos chirimbolos odiosos que no hay manera de ver cuando aparcamos pero que generalmente se colocan para impedir que los coches invadan el espacio peatonal. Por algo será, ¿verdad?

Empezamos con los bolardo-pingüinos de Salamanca. Muy monos, sí señor, aunque Salamanca no se caracteriza por ser una de las ciudades más gélidas de España. Fijaos en el detalle de los pies pintados en el suelo.


Foto: Jorge Iglesias

Foto: Jorge Iglesias

Foto: Jorge Iglesias

En Tarragona ha cobrado cierta fama por la decoración de sus bolardos la calle Comte.



En Zaragoza, donde el viento sopla con fuerza, abrigan los bolardos con trajes de lana. Sí, ya sé que es el caso con el que inauguramos este blog, pero no me negaréis que merece un sitio en esta entrada.




Foto: José María (del blog "lo que veo en Zaragoza")

Y terminamos con los bolardo-muelles del aparcamiento del nuevo Hospital de Universitario de Burgos. No son especialmente bonitos pero su elasticidad hace pensar que pueden ser más amables con los parachoques cuando no los veamos al hacer una maniobra.




A los que me seguís y esperabais más leña al mono, solamente deciros que esta entrada ha sido un paréntesis y que la próxima entrada seguirá dando guerra.